Stephanie Reuben
Agencia Reforma

¿Cómo va ese objetivo de estar en forma? Antes de tirar la toalla, deberías planteártelo más como un propósito de vida que de año. El cambio de hábitos no es algo que suceda de la noche a la mañana; es por eso que un gran porcentaje desiste a la primera semana.
Un estudio del American Journal of Clinical Nutrition reveló que sólo el 20 por ciento de quienes se proponen mejorar sus hábitos lo mantienen en el largo plazo, pues por lo general se proponen metas inalcanzables en un período de tiempo corto; frustración y aplazamiento son el resultado más común.
Lo primero y más importante es no ser tan duro contigo mismo en este proceso, recuerda que nadie es perfecto. Intenta cumplir tus propósitos un 80 por ciento del tiempo y así ir mejorando hasta alcanzar el 100.
Desafortunadamente, no vivimos en un mundo saludable: constantemente enfrentarás obstáculos, pero intenta siempre regresar al plan con las herramientas que tienes y enfócate.

No abortes la misión
Siete tips para mejorar tu estilo de vida, verás resultados en tu salud, tu productividad y hasta en tu estado de ánimo:
1. Inicia tu día con una taza de agua tibia con limón. Esto te ayudará a tener una mejor digestión gracias a que el limón contiene flavonoides que estimulan la secreción de jugos gástricos; mejorará tus defensas, por su alto contenido de vitamina C, y te ayudará a limpiar el organismo, por ser un diurético natural.

2. Realiza cinco comidas al día. Es indispensable para mantener un metabolismo activo y una digestión eficiente; además, te ayudará a bajar esos kilitos de más. Esto gracias al efecto termogénico de los alimentos; es decir, la cantidad de calor generado por el organismo, al digerir, acelera el metabolismo y quema calorías.

3. Incluye verduras en todas tus comidas. Por su alto contenido de fibra y su bajo contenido de calorías, las verduras son un gran aliado a la hora de cambiar de hábitos y procurar una dieta más saludable. Te ayudarán a tener mas saciedad, así evitarás comer de más o caer en tentaciones demasiado calóricas.

4. Toma dos litros de agua natural al día. Algo que con frecuencia se olvida, más aún en días fríos, pero necesitas reponer lo que tu cuerpo pierde en orina, sudor y la respiración. No esperes a tener sed; cuando esto sucede, nuestro cuerpo ya está deshidratado y la deshidratación, en ocasiones, se confunde con hambre.

5. Evita las bebidas azucaradas. Bye, bye refrescos y juguitos, pues solamente despertarán tu hambre y ansiedad. Para tener una guía mas informativa, la Secretaría de Salud creó la Jarra del Buen Beber, donde clasifica por niveles de importancia los tipos de bebidas y en qué cantidad se recomienda consumirlas.

6. Actívate. La Organización Mundial de la Salud recomienda 150 minutos semanales de actividad física; con salir a caminar (a paso rápido) 25 minutos seis días por semana es suficiente. Para no necesitar tiempo extra: hazlo en tu horario de comida, baja del transporte una parada antes o estaciónate lejos de la entrada.

7. Organízate y prevé tu comida. Para tener un estilo de vida saludable es aconsejable y necesario planear y preparar tus alimentos antes de tiempo; así tendrás a la mano algún refrigerio ideal cuando te dé hambre y será más fácil no ceder a la tentación de la comida chatarra que encuentres por ahí.

*Nutrióloga clínica, especializada en nutrición deportiva con experiencia en programas de pérdida de peso, aumento de masa muscular y diseño de planes enfocados a las condiciones de salud.

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