Ya se acabaron las vacaciones y hay que regresar a la escuela o al trabajo, y a todas las actividades cotidianas, pero que esto no te lleve a sufrir depresión posvacacional.
Jorge Baruch Díaz, jefe de la Clínica del Viajero de la UNAM, y especialistas en psicología ofrecen consejos de cómo enfrentarla.

> Programa el regreso uno o dos días antes de retomar las ocupaciones habituales. Así, tendrás oportunidad de asimilar la experiencia, descansar y acostumbrarte a la hora local.
> Para evitar un trastorno en el sueño, haz ejercicio durante los primeros 15 minutos después de despertar. Además, consume una dieta baja en grasas y alta en fibras.
> Desde tu casa, reanuda algunas responsabilidades para acostumbrar nuevamente a la mente.
> No tratar de resolver todos los pendientes al regresar a la oficina porque esto puede ocasionar mucho estrés. Es mejor iniciar con los asuntos más urgentes y que requieren un menor esfuerzo físico y emocional.
> Imprime algunas fotos de tu viaje, enséñalas y platica tus aventuras. Lleva algún recuerdo del viaje a tu espacio de trabajo.
> Ubica los próximos puentes o fines de semana, imagina a dónde te gustaría ir y comienza a planear tus siguientes vacaciones.
> Ten paciencia. Es normal estar distraído los primeros días, pero si los sentimientos de tristeza y desgano prevalecen durante más de dos semanas, busca ayuda de un profesional.

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