Cirze Tinajero
Agencia Reforma

El serpenteo de los vagones sobre las vías es uno de los detalles que más disfrutan algunos de los pasajeros que optan por realizar este viaje a bordo del Rocky Mountaineer. Otros, comparten que han quedado hipnotizados con las estampas que van apareciendo a lo largo del camino.
Un lago color turquesa se observa mientras más de uno decide recargar su sien en la ventana y no falta quien queda cautivado con la belleza de las Montañas Rocosas que se cuela por el domo panorámico que presumen, en su nivel superior, algunos de los vagones.
«En esta travesía sientes que la naturaleza te invade, por tu ventana admiras lagos, cascadas, las Rocosas en todo su esplendor y, con un poco de suerte, hasta ves osos a orillas de algún río capturando un salmón.
«Es un viaje que debes hacer por lo menos una vez en la vida, porque la manera en la que se conoce esta parte de Canadá es única a bordo del tren, no tienes estos paisajes en carretera. Además, te consienten con buena comida, a cada rato te ofrecen buen vino y se preocupan por la comodidad del pasajero», comparte George Howison, pasajero originario de Londres.
Este servicio de tren funciona desde hace más de 25 años y recién está iniciando su temporada 2018, misma que, en principio, se extenderá hasta mediados de octubre.
Rocky Mountaineer cuenta con cuatro rutas que resaltan la belleza de los paisajes del Oeste canadiense, especialmente de las provincias de Alberta y Columbia Británica. Dependiendo del tiempo del pasajero, el viaje puede durar desde dos hasta cinco días.
El tren ofrece dos clases de servicios, SilverLeaf Service y GoldLeaf Service. Sin importar la extensión del trayecto ni el servicio que el pasajero elija, siempre disfrutará de una excelente atención y deliciosa gastronomía.
Sin embargo, en el GoldLeaf Service, hay un menú más amplio. Además, el pasajero tiene el privilegio de sentir el roce del aire puro y tomar bellas postales desde alguno de los balcones. Por si fuera poco, sólo los vagones que ofrecen este servicio cuentan con un domo panorámico que regala espectaculares vistas. Al levantar al mirada y, con un poco de suerte, hasta es posible ver el vuelo de un águila.
El Rocky Mountaineer no cuenta con coches-cama, viaja únicamente de día para cumplir con su principal finalidad: mostrar en todo su esplendor los bellos escenarios por los que pasa. Sin embargo, como la comodidad de sus pasajeros es primordial, éstos pernoctan en reconocidos hoteles donde se realizan paradas, dependiendo de la ruta elegida.
«La operación del tren implica desde recoger las maletas en los diferentes hoteles de nuestros pasajeros para que no se preocupen por nada, hasta que el equipo de cocina tenga todo lo necesario no sólo para las comidas planeadas, sino también por si hay algún retraso podamos dar una comida extra y que nuestros viajeros se sientan sumamente consentidos», cuenta en entrevista Barry Crawford, gerente del tren.
Más allá de los mimos y los lujos. Sin duda, siempre aparecerá ese momento a bordo del Rocky Mountaineer para entender la razón por la que muchos viajeros afirman que ésta es una de esas travesías que se quedan para siempre en la memoria.

Viajero prevenido
IDEAL PARA:
Quienes desean celebrar algún aniversario o deseen realizar un viaje de introspección.

IMPRESCINDIBLE
Llevar un libro y una libreta de viaje. La travesía se presta tanto para leer como para realizar una bitácora.

CON QUIÉN CONTRATAR
Rocky Mountaineer tiene una representación oficial en México. Para conocer paquetes y tarifas conviene llamar al (55) 5264 2112.

PASA DE LARGO SI…
El viaje de tus sueños tiene que ver con mantener tu cuerpo en movimiento y hacer ejercicio. Esta travesía es más bien contemplativa y el destino está en el camino.

MÁS INFORMACIÓN
www.rockymountaineer.com

-A bordo del Rocky Mountaineer se puede avistar diferente fauna, los pasajeros usualmente buscan algún alce o un oso grizzly
-También se disfruta de la hospitalidad de los guía que acompañan al pasajero en la travesía narrando historias sobre los sitios que aparecen a orillas de las vías.
-Los vagones del GoldLeaf Service cuentan con balcones desde los que se admira el paisaje y el viento roza la cara

Compartir